27 de octubre de 2012

Japón. Día 4 y 5 Shinjuku, Palacio Imperial, Odaiba

Nuestro cuarto día en Japón fue un poco perruno... Entre el jet lag y estar todos los días comiendo Sushi... teníamos la tripa un poco afectada je, je, je, y como estábamos de vacaciones...no hicimos mucho caso del despertador, así  que dormimos y descansamos. 

Quienes me conocen saben que no soy de estar en la cama durmiendo hasta las tantas del mediodía así que dejé a Andrés dormido :P y salí a dar una vuelta yo solita por el barrio de Ueno, donde estaba nuestro hotel. Decidí comprar algo "ligero" para comer así que me dirigí a un Lawson, un supermercado. Os podéis imaginar lo bien que me lo pasé yo sola. Comprar y preguntar qué era lo que tenía ante mis ojos era todo una odisea. Compré pan de molde, con eso no hubo problemas, era obvio que aquello era pan ja, ja, ja pero...¿qué podía ponerle al pan? XD Como buena catalana estaba deseando untar tomate en el pan... pero pagar unos 4 € por un solo tomate me pareció un lujo. Investigar la nevera de Lawson ante la mirada de los japoneses era bastante divertido, digo divertido, porque mi cara debía parecer un mapa cada vez que cogía algún producto en mi mano ja, ja, ja. Al final, decidí preguntar a la dependienta, era joven, así que pensé (pensé....) que podríamos hablar en inglés... la dependienta... sabía tanto inglés como yo chino, al final vi un paquete con unas lonchas, en el paquete se veía la bandera alemana, era un prodcuto de exportación, aquello parecía embutido, (¡olé!) pero hasta que no me aseguré con la dependienta de aquello era cerdo... ¡Madre mía! media hora mirando en la tienda para comprar pan de molde y embutido! lo mejor fue pagar... quería deshacerme de todas las monedas que ya estaba acumulando en el monedero... parecía la típica abuela que todavía no se aclara con los euros, así que lancé las monedas en el mostrador en plan "coge lo que necesites" jajaja.

Al salir de la tienda me dirigía hacía el hotel y me encontré la entrada a un templo... no me había dado cuenta hasta ese día, en la calle había lo que parecía un tanatorio justo al lado del templo. Había visto que el negocio estrella del barrio parecían ser las tiendas de muebles, cuando me di cuenta... y sumé 2+2... ¡aquello eran altares para los difuntos!

Sí, habían sándwiches ya preparados... pero... ¿quién sabe de qué eran? ¿¡eh!?
comprar era un locura,
PD: como puedo girar esta foto? jajaja

Una vez en el hotel, Andrés ya estaba despierto, nos hicimos los sándwiches de aquello que parecía embutido, no estaba malo, era comestible :P 

Salimos del hotel y decidimos ir al barrio de Shinjuku, su lugar más conocido es su paso de peatones, el paso de peatones más transitado del mundo! Cuando el semáforo se ponía en verde para los peatones, aquello era una autentica locura. Allí habían cientos, no cientos  ¡no! allí habían más de mil personas!!! ¡seguro! así que andar por la calle era un poco caótico. Aquello chicas, era el paraíso de las compras, había centros comerciales por doquier, era tan exagerado, que la misma parada de metro era un gran centro comercial. Y como no... una servidora se dió algún caprichito, y observé los outfits de las japonesas, que guapas son! son tan guapas que hasta da rabia y todo les queda tan bien, y claro... yo tomé nota je, je, je, se me ocurrieron cositas para diseñar para www.lanuitboutique.es 

Se nos hizo de noche recorriendo Shinjuku, así que este fue nuestro cuarto día en Tokio. 

Paso de peatones de Shinjuku




Lunes 6 de Agosto, quinto día en Japón y "último" día en Tokio, amaneció lloviendo... todo el día lloviendo... no sabíamos qué hacer, decidimos esperar a que dejara de llover para salir del hotel, miramos en la guía Lonely Planet, había marcado visitar el Palacio Imperial... fuimos hasta allí, nos encontramos con unos preciosos jardines, llegamos hasta la puerta, aquello estaba desierto, parecía mentira, tantos días entre la muchedumbre y un sitio como el gran palacio Imperial y... ¿no había nadie por allí? Decidí volver a mirar la guía... Ah, ¡estupendo! los lunes está cerrado. Mi frustración fue enorme. Estoy en Japón que no sé si alguna vez en mi vida volveremos, y... ¿no vamos a ver el Palacio Imperial? Pues sí amigos, estuvimos en Japón y no vimos el Palacio Imperial... :(

Jardines del Palacio Imperial de Tokio



Seguimos paseando volvimos a la estación de tren de Tokio, comimos algo y nos fuimos a Odaiba, una isla artificial donde se encuentran muchas atracciones turísticas y para la familia, como no... también más centros comerciales, veréis que en las fotos es de noche, no es que fuera tan tarde... es que en Japón, en verano, a las 18.30 h. ya anochece.


Fuimos hasta la zona del parque de atracciones de Sega desde allí había unas vistas increibles a la bahía, caminamos un buen trecho hasta encontrar la estatua de la libertad. Me habían dicho que en Odaiba hay un Mazinger Z gigante, y como buenos freaks que somos queríamos verla... pero no la encontramos... ¿nos tomarían el pelo? Por favor, si alguien sabe algo de esto que deje un comentario :P




Bolas de dragón, las vi en un centro comercial de Odaiba.

Gracias a todos por leerme, seguiré escribiendo poco a poco. Más adelante os contaré porque dejé de escribir el blog.

Besos a todos.