16 de octubre de 2013

¿Cómo comprabas antes, cómo compras ahora?

Nuestros hábitos de compra han cambiado, y mucho. Cuando era pequeña mis abuelos tenían una tienda de ultramarinos en el barrio, recuerdo ir con mi abuelo y con mi hermano al Chaparro, un señor que vendía fruta y verduras al por mayor, mi abuelo llenaba la furgoneta de fruta hasta los topes, él no tenía carnet así que quién conducía era mi padre, mi madre o mi tío. Mi hermano y yo nos quedábamos en la parte trasera de la furgoneta entre las cajas, por aquel entonces los cinturones de seguridad eran solo por seguridad no por obligación. Llegábamos a la tienda y mi tía que se encargaba de la caja y mi abuela de la carnicería, si podían dejaban sus obligaciones y se acercaban a descargar la furgoneta, y así, entre todos ayudábamos a llevar las cajas hasta la tienda.
Mi hermano y yo éramos envidiados por todos los niños del barrio ya que al salir del cole todos los niños venían a la tienda a comprar chuches y los bollicaos para la merienda, cosa que nosotros no teníamos que comprar, nos colábamos detrás del mostrador y mi tía ¡nos daba lo que quisiéramos!. 
Recuerdo a la señora Fuensanta. Mi abuelo siempre le hacía bromas delante mío, porque compraba y no pagaba y mi abuelo "le amenazaba" con el palo de escoba o el de la persiana. La señora Fuensanta siempre dejaba a "deber" yo me enfurecía muchísimo, mi tía apuntaba en una libreta roja sus compras, y yo cuando veía a la señora Fuensanta me enfadaba porque la señora "no pagaba". Lo que yo no sabía es que ella pagaba cada semana rigurosamente, ella y mi abuelo siempre me hacían la comedia para enfurecerme. Años más tarde de más mayor, me di cuenta de que aquella señora era muy buena vecina. 
Entonces abrieron cerca del barrio un centro comercial, con un gran aparcamiento gratuito, zonas de ocio, restaurantes, tiendas, cine... La gente del barrio empezó a ir allí a hacer sus compras semanales, lentamente con el tiempo, la tienda ya no era lo que era... La gente solo venía a comprar las cosas que habían olvidado comprar en el centro comercial... Mis abuelos ya tenían edad de jubilarse, adelantaron su jubilación, y así que bajaron la persiana para siempre.
Hay tantos recuerdos bonitos e historias de aquella época... ¡cuánto ha llovido!

Como decía al principio las nuestros hábitos de compra han cambiado. Hemos cambiado la libreta roja por las tarjetas de crédito, y para colmo con la crisis las tiendas de barrio que todavía quedaban, van cerrando. Abren otras... Pero no aguantan la tormenta. Nos hemos olvidado de los negocios familiares, los artesanos, las tiendas del barrio... Queremos duros a cuatro pesetas (como se decía antes) queremos comprar y consumir al precio más bajo posible. 




Internet, lo amamos y odiamos a diario, hay días que bendecimos que exista y otros que preferiríamos que no existiera. Internet ha cambiado también nuestra forma de compra. Podemos comprar y consumir cualquier cosa ¡sin salir de casa! Toda buena empresa que se precie tiene un buen portal electrónico. Pero... ¿y los pequeñitos!? ¿Dónde hemos ido?? No podemos pagar un alquiler, pero Internet nos deja tener un escaparate de lo que hacemos.
Los tiempos han cambiando y aunque parezca frío comprar por Internet, hay negocios que te que cuidan, que te miman, que son detallistas contigo y que hacen de la red algo menos frío y más personal, como antiguamente. Puedes encontrar grandes profesionales y artesanos en la red que pueden ser tus vecinos como la señora Fuensanta que cada semana compraba en la tienda de ultramarinos de mis abuelos hasta el día en que jubilaron.






Está en nuestra mano, nosotros somos responsables de los cambios y elegimos como cambiar. Seguro que si damos un paseo por nuestro pueblo o nuestro barrio tenemos todo lo que necesitamos en nuestro día a día sin necesidad de acudir a una gran superficie y si no querernos movernos de casa, buscando por la red, encontraremos a personas tras la pantalla que nos ofrecerán lo que necesitamos.

Siempre he sido defensora de estos valores y estoy súper orgullosa de formar parte del movimiento Creative and Slow impulsado por Lou del Blog Louretrohousewife, mensualmente participaré con un grupo de artistas, pensadoras, artesanas, diseñadoras, etc, aquí vamos a compartir este estilo de vida creativo y consciente. ¿te apuntas y nos sigues?